Trump afirma que EE.UU. alcanzó un acuerdo comercial con Canadá para evitar el arancel del 50 %
Por Adam Cancryn, CNN
El presidente Donald Trump anunció este miércoles que había alcanzado un acuerdo comercial con Canadá, evitando así los aranceles del 50 % que había amenazado con imponer a una amplia gama de productos canadienses.
“Nos llamaron ayer y nos dieron los puntos que necesitábamos”, declaró a los periodistas frente a la Casa Blanca. “(Es) un acuerdo muy justo para ambos”.
Según el acuerdo previsto, Trump indicó que Canadá accedió a levantar una serie de aranceles que perjudicaban a los agricultores estadounidenses. A cambio, EE.UU. reducirá ciertos aranceles que había aplicado a productos canadienses, aunque Trump no especificó qué productos se verían afectados.
“Vamos a ceder en algo”, afirmó. “Lo estamos reduciendo un poco, es bueno para todos”.
El acuerdo preliminar se produce después de que Trump accediera el martes por la noche a posponer el arancel del 50 % sobre productos canadienses, que habría afectado a importaciones por un valor aproximado de US$ 20.000 millones. Dicho impuesto debía entrar en vigor a medianoche antes del aplazamiento.
“He pausado durante tres días los aranceles del 50 % contra Canadá, que debían entrar en vigor mañana por la mañana, porque Canadá y EE.UU., sujeto a la finalización de los documentos, ¡tienen un ACUERDO!”, escribió Trump la noche de este martes en Truth Social.
En su publicación, Trump se refirió al oleoducto Keystone XL, que, según dijo, “¡Podría resucitar!”, pero no ofreció más detalles.
Los aranceles habrían abarcado productos como lácteos, bebidas alcohólicas y muebles, equivalentes a cerca del 5 % del valor total de las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá el año pasado.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y Trump hablaron el lunes y el martes mientras continuaban las negociaciones. Carney describió las conversaciones con el Gobierno de Trump como “muy delicadas e intensas”.
En un comunicado emitido tarde el martes, Carney confirmó que los aranceles se habían pospuesto hasta el final del día 21 de agosto. “Se ha logrado un progreso sustancial, aunque aún queda trabajo importante por hacer”, afirmó.
Trump había previsto recurrir a una ley poco conocida de la década de 1930 que nunca se ha utilizado para imponer aranceles de esta manera. Se esperaba que el uso de esa ley por parte del Gobierno de Trump enfrentara impugnaciones judiciales.
Sin embargo, mientras ningún tribunal se pronuncie, Trump podría aplicarla, como ocurrió con los aranceles generalizados que la Corte Suprema de EE.UU. anuló a principios de este año.
Trump apuntó específicamente contra Canadá al afirmar que ese país dificultaba las exportaciones estadounidenses de productos lácteos, automóviles y bebidas alcohólicas. Canadá también fue el único país, además de China, que adoptó represalias contra los aranceles anteriores de Trump, aunque el primer ministro de Canadá, Mark Carney, retiró posteriormente la mayoría de esas medidas.
A diferencia de algunas de las otras leyes a las que Trump recurrió después de que la Corte Suprema anulara sus aranceles generalizados a principios de este año, esta norma comercial, conocida como Sección 338, no parece imponer un límite temporal a los gravámenes. Si hubieran entrado en vigor, podrían haber permanecido vigentes indefinidamente, a menos que Trump o un futuro presidente decidieran eliminarlos.
El alcance potencial de los aranceles también era amplio. Los productos canadienses incluidos en la propuesta iban mucho más allá de aquellos que motivaron las quejas expresadas por Trump: incluían equipos industriales, plásticos, muebles, ropa y otros bienes manufacturados.
También había otra diferencia notable respecto de los aranceles recientes de Trump: no contemplaban exenciones para los productos que cumplen con el T-MEC. Esto significa que incluso los bienes que normalmente reciben un trato preferencial conforme al acuerdo comercial entre Canadá, Estados Unidos y México podrían haber quedado sujetos a esos gravámenes.
Carney afirmó a principios de este año que los aranceles constituían una “violación directa” del T-MEC y advirtió en julio que la disputa comercial había “elevado los costos para las familias, particularmente en Estados Unidos”.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos también advirtió el martes que el aumento de los aranceles “perjudicaría a ambas economías, elevaría los costos para las familias estadounidenses, alteraría aún más cadenas de suministro esenciales y pondría en riesgo los 13 millones de empleos estadounidenses que dependen del comercio” al amparo del T-MEC.
En última instancia, la amenaza arancelaria podría haber sido otra táctica de negociación. Canadá, cuya economía ya se había debilitado por las rondas anteriores de aranceles, mantenía conversaciones activas con funcionarios estadounidenses mientras ambos países trataban de resolver su disputa comercial más amplia. Ante la próxima revisión del T-MEC, Trump contaba con otra importante herramienta de presión.
Esta historia fue actualizada con información adicional.
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Con información de Elisabeth Buchwald y Rashard Rose, de CNN.
