Solo duró tres minutos. Así se desarrolló el tiroteo en la escuela de Bend, en Oregon
Por Alaa Elassar, CNN
En una soleada mañana de otoño en Oregon, los padres vistieron a sus hijos y los llevaron a la escuela primaria Silver Rail para la sesión de fotos. Es el tipo de fotografías a la que los padres regresan años después, maravillándose de lo pequeños que eran sus hijos y de cómo lucían sus sonrisas antes de que sus rostros cambiaran.
Sin embargo, para algunas familias, las imágenes grabadas en su memoria de aquella mañana conservarán el recuerdo final y devastador de un niño que nunca regresó a casa.
Tan solo unas horas después de que Steven y Angela Nuchols enviaran a su hija de 8 años a la escuela, regresaron corriendo a Silver Rail, desesperados por saber si estaba viva, declararon al medio de comunicación local The Bend Source.
“Estaba repleto de policías de todo el condado”, declaró Angela Nuchols a The Bend Source. “Había hombres con equipo táctico y rifles. Uno se muere de miedo preguntándose: ¿está bien tu hijo?”.
Para la familia Nuchols, las horas previas al reencuentro con su hija en una iglesia fueron “las tres peores horas de nuestras vidas”, comentó Angela.
Las escuelas estadounidenses han visto repetidamente cómo la ilusión de seguridad se desmorona dentro de las aulas. Una escuela primaria en Bend, Oregon, fue la más reciente víctima, cuando un joven de 16 años abrió fuego el jueves y mató a tres niños, entre ellos Rhoam Summer, de 5 años, y otros dos, de 8 y 11 años, así como a una maestra de 25 años, Megan Lambert, informó la Policía.
Un niño de 7 años y una maestra de 54 años resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales locales, según las autoridades.
Otra escuela convertida en escena de un crimen. Una violación de la inocencia de la infancia.
Michelle cursaba el primer año de secundaria en California cuando sobrevivió a un tiroteo escolar en 2001. El trauma la acompañó hasta la edad adulta. Aprendió a buscar salidas en las habitaciones, a sentarse mirando hacia las puertas y a vivir con ansiedad y ataques de pánico.
Mucho antes del tiroteo, cada vez que dejaba a sus hijos en la escuela, sentía una angustia silenciosa. Michelle, que prefiere no revelar su apellido por motivos de privacidad, veía marcharse a sus hijos con un nudo en el estómago, preguntándose si volvería a verlos.
Luego, el jueves, su hijo de quinto grado la llamó desde la escuela primaria Silver Rail.
“Mamá, hay un atacante”.
Michelle estaba comiendo en un restaurante Olive Garden cuando escuchó la voz de su hijo a través de su Apple Watch. Lloró al recordar el momento y dijo que, por el sonido de su voz, supo de inmediato que algo andaba muy mal.
Ella le dijo que lo amaba, le rogó que guardara silencio y colgó para llamar al 911. Mientras corría hacia su auto, la llamada no fue contestada. Corrió hacia la escuela, que estaba a unos 10 minutos.
“Pensé: ¿Cómo puede pasar esto?”, se pregunta Michelle con voz temblorosa. “¿Cómo puede caer un rayo dos veces en el mismo lugar?”.
La primera llamada al 911 se produjo a las 12:59 p.m., después de que el conductor de una camioneta roja viera a un hombre acercarse a la escuela, arrojar su rifle por encima de la cerca y trepar tras él, informó la Policía el viernes.
Cuando el conductor de la camioneta lo confrontó, el sospechoso abrió fuego, impactando el vehículo al menos tres veces.
Desde la ventana de su aula, la maestra de quinto grado, Kathy Sheil Smith, observó al atacante caminar hacia el edificio. Llamó a la oficina principal y luego reunió a sus alumnos en un rincón.
“Estaban muy asustados. Ver sus rostros era realmente desgarrador”, dijo Sheil Smith a KPTV, afiliada de CNN, tratando de contener las lágrimas. “Algunos niños rezaban, otros consolaban a otros. Pero lo hacían en silencio porque saben que no se debe hacer ruido”.
Se preguntaba si llegaría a ver el final del día. Lo que le importaba era que sus alumnos sí lo hicieran.
“Estoy segura de que todos los maestros de la escuela pensaron: ‘Hoy es el día en que voy a morir’”, declaró Sheil Smith a KPTV, afiliada de CNN. “Salven a mis niños”.
Mientras Smith intentaba proteger a sus alumnos dentro de la escuela, se perfilaba una situación aterradora. Alrededor de las 12:59 p.m., los servicios de emergencia recibieron una avalancha de llamadas que informaban que una persona había entrado en la escuela primaria Silver Rail y había comenzado a disparar, según el jefe de Policía de Bend, Mike Krantz. A la 1:01 p.m., la Policía ordenó el cierre de la escuela.
Según Krantz, el atacante entró directamente al aula situada justo a la izquierda de la entrada y disparó hasta 15 veces. El aula estaba destinada a estudiantes con necesidades especiales, según Steven Cook, superintendente de las Escuelas de Bend-La Pine.
De acerdo con la Policía, un segundo conductor, un padre de 36 años cuyos hijos asisten a la escuela, presenció el tiroteo inicial, entró al estacionamiento de la escuela y siguió al sospechoso al interior con su pistola calibre 40, que portaba legalmente. El viernes, la familia del testigo lo identificó como Kaylub Giamanco.
Un maestro, que resultó ileso, le arrojó su teléfono celular al atacante y lo derribó en un intento por quitarle el arma, informó el jefe de Policía. Cuando Giamanco escuchó los disparos y vio al maestro forcejeando con el sospechoso, entró al aula y disparó, alcanzando al joven varias veces y matándolo, según la Policía.
A menos de medio kilómetro de distancia, la empresaria Sierra Jordan declaró a CNN que el sonido familiar de los niños riendo y jugando al aire libre durante el recreo dio paso a la llegada frenética de las ambulancias.
Aproximadamente tres minutos después de la primera llamada al 911, todo terminó: a la 1:02 p.m., la policía llegó e informó que Giamanco había abatido al atacante. El presidente Donald Trump calificó a Giamanco como “un gran héroe” que “cumplió con su cometido”.
“Si esto no hubiera ocurrido, si el transeúnte no hubiera neutralizado al atacante, esto podría haber sido un suceso mucho más trágico”, declaró a CNN Ken Gray, exagente especial del FBI.
El autor de los disparos fue identificado como Griffin J. John II, de 16 años, un exalumno con necesidades especiales de la escuela, informó Krantz el viernes.
Cerca del sospechoso se encontró una escopeta de corredera Maverick 88, calibre 12, que tenía aproximadamente 44 cartuchos restantes del mismo calibre, agregó Krantz.
El arma había sido comprada por su madre, declaró a CNN el viernes por la mañana un alto funcionario policial informado sobre la investigación.
Bend, una pintoresca ciudad de aproximadamente 100.000 habitantes, se asienta en el paisaje desértico del centro de Oregon.
Es una ciudad donde el aire está perfumado con salvia, las cumbres nevadas y el río Deschutes la atraviesa. Todo esto resulta un imán para los amantes de la aventura que encuentran consuelo en los senderos de montaña cercanos, los acantilados de roca roja y los cielos estrellados.
Aunque la ciudad ha experimentado un gran auge en los últimos años, sigue siendo un rincón tranquilo del oeste americano, donde la naturaleza salvaje comienza justo más allá de las calles de la ciudad, sus tiendas con fachadas de ladrillo y sus cervecerías.
“Bend es un lugar al que la gente se muda desde ciudades más grandes”, comentó el exalcalde de Bend, Jeff Eager, a CNN. “Se mudan aquí porque es relativamente seguro. Se mudan aquí porque tenemos escuelas a las que se puede ir caminando con los niños”, agregó Eager. “Es difícil imaginar que esto suceda aquí”.
Pero con el pintoresco paisaje de Bend de fondo, las consecuencias resultaban terriblemente familiares. Padres que se apresuraban a un centro de reunificación, con el corazón encogido por la esperanza de encontrar a sus hijos entre los supervivientes. La escuela estaba acordonada con cinta policial mientras los agentes montaban guardia.
Para el resto del mundo, los minutos habían pasado volando, pero para las familias que esperaban saber si sus hijos estaban vivos, el cese abrupto de los disparos no supuso el fin de su agonía.
La prevalencia de los tiroteos escolares en Estados Unidos debería impulsar un debate sobre la “posesión responsable de armas”, declaró a CNN la representante demócrata Janelle Bynum, de Oregon.
“Habíamos invertido dinero en esta escuela para asegurarnos de que estuviera cerrada con llave. Hicieron todos los simulacros como se esperaba, todo lo que les habíamos dicho hasta ahora para proteger a los niños, y aun así no funcionó”, señaló.
“Las leyes no son lo suficientemente estrictas ni eficaces como para que podamos intervenir”, indicó Bynum.
Y agregó: “Tenemos que dejar de permitir que nuestros hijos sean víctimas de violencia en escuelas, supermercados, parques e iglesias. Tenemos que poner fin a esta violencia”.
El distrito escolar de Bend-La Pine, del cual forma parte la escuela primaria Silver Rail, cuenta con múltiples medidas de seguridad, como vestíbulos de entrada seguros, controles de identificación con fotografía y revisión de visitantes, cámaras de seguridad interiores y exteriores y cerraduras mejoradas en las puertas de las aulas que se pueden asegurar desde el interior, según informó el distrito.
A pesar de esas medidas, algunas de las cuales fueron mejoradas en 2022, el atacante logró entrar por la fuerza en la escuela primaria disparando contra las puertas cerradas con llave.
Aún no está claro por qué el atacante pudo burlar las medidas de seguridad, apuntó el superintendente del distrito.
Los investigadores siguen trabajando para determinar el móvil del tiroteo, informaron las autoridades el viernes.
Según un alto funcionario policial, el jueves se ejecutó una orden de registro en la casa del presunto autor de los disparos. El funcionario declaró a CNN que se incautaron computadoras y otros dispositivos electrónicos.
Asimismo, se obtuvieron órdenes de registro para acceder a los dispositivos y extraer datos, informó la misma fuente.
Las autoridades locales y el FBI examinarán el material en busca de pruebas que puedan ayudar a esclarecer lo sucedido. Los padres del atacante colaboraron con los investigadores y, durante el interrogatorio, declararon que su hijo había asistido a la escuela primaria Silver Rail, agregó la fuente.
Durante la pandemia, la madre del atacante habló con KTVZ, afiliada de CNN, sobre su esperanza de que se reanudaran las clases presenciales para niños con necesidades especiales.
El programa se describió como una iniciativa dirigida a niños con “dificultades conductuales y de habilidades sociales complejas”.
El viernes, desde su balcón, habló brevemente con CNN fuera de cámara, pero se negó a comentar cómo su hijo tuvo acceso al arma. Las autoridades afirman que el caso sigue bajo investigación. La mujer declaró a CNN que no hubo señales de alerta.
“Extraño a mi hijo. Lo siento mucho”, declaró la mujer entre lágrimas mientras fumaba un cigarrillo.
En un mensaje a las familias de los fallecidos, expresó: “Lo siento muchísimo, ojalá hubiera podido hacer algo. Lamento su pérdida”.
Miembros de la comunidad de Bend se reunieron el jueves por la noche en Drake Park, en el centro de la ciudad, para una vigilia de oración con el fin de brindarse apoyo mutuo y expresar su dolor.
La alcaldesa de Bend, Melanie Kebler, habló entre lágrimas junto a la gobernadora de Oregón, Tina Kotek, quien también lloraba.
Una gran multitud de dolientes sostenía velas y se abrazaba mientras escuchaban oraciones, música y a los líderes de la comunidad. La gente escribía homenajes con tiza. “Nunca más”, escribió una persona. “Descansa en paz”, garabateó otra. Un niño pequeño se arrodilló para colocar una vela encendida en un escalón.
Para el viernes, un improvisado monumento conmemorativo había tomado forma frente a la escuela primaria Silver Rail. Ramos de flores, juguetes y globos rojos en forma de corazón bordeaban un paso de peatones cercano, justo después de la cinta amarilla de la policía.
Una madre, Ally Land, llevó a sus hijos de 8 y 5 años al monumento conmemorativo. Los niños no asisten a Silver Rail, pero Land dijo que quería ayudarlos a comprender lo sucedido, respondiendo a sus preguntas lo mejor que pudo.
“Les pregunté qué sabían, y simplemente dijeron: ‘Sé que se cancelaron las clases para que mañana la escuela sea más segura’”, respondió Land a CNN. “Les dijimos que había ocurrido algo terrible y a partir de ahí seguimos sus preguntas”.
Todas las escuelas de Bend-La Pine permanecieron cerradas el viernes, incluidas las actividades y los eventos deportivos, informó el distrito.
Pero un día sin clases no puede evitar el próximo tiroteo.
La tragedia de la escuela primaria Silver Rail es el tiroteo número 36 que se produce este año en Estados Unidos en terrenos escolares de primaria y secundaria, de acuerdo con un análisis de CNN de múltiples bases de datos, incluido el Archivo de Violencia Armada.
“Como país, todavía nos falta el valor para hacer algo que intente evitar que estas cosas ocurran”, declaró el viernes a Elex Michaelson de CNN Charles Ramsey, analista principal de CNN especializado en seguridad pública. “Y volverá a suceder”.
Blake y Danielle Brinker se encontraban en su casa a las afueras de Bend con la madre de Blake cuando se enteraron del tiroteo, relataron a CNN. Blake describió sus emociones en ese momento como “completamente devastado”.
La pareja, que conoce a personas directamente afectadas por el tiroteo, también visitó el monumento conmemorativo.
“Enseguida se pudo sentir cómo la energía de la comunidad se detenía en seco”, expresó Blake.
Danielle describió Bend como “un lugar mágico”.
Según un estudio de SmartAsset realizado a principios de este año, la ciudad figuraba entre las 75 ciudades medianas más seguras del país.
Sin embargo, el tiroteo mortal del jueves no es el primero en Bend. En 2022, un joven de 20 años, residente de Bend, mató a dos personas tras entrar en un supermercado y abrir fuego con un rifle tipo AR-15.
De vuelta en Bend, Cook, el superintendente del distrito escolar de Bend-La Pine, pasó el viernes con el personal de la escuela que está lidiando con las devastadoras consecuencias.
“Están sufriendo muchísimo, como todos nosotros”, comentó Cook. “Ha sido una experiencia aterradora y traumática que nos afectará profundamente a todos durante los próximos años”.
Michelle, superviviente del tiroteo escolar de 2001 y madre de alumnos de la escuela primaria Silver Rail, supo durante años que la violencia armada podía truncar un día cualquiera sin previo aviso. Pero esperaba que sus hijos nunca tuvieran que experimentar algo así.
“Mi amiga me dijo: ‘Esto es un trauma generacional, es la segunda generación que ha vivido el trauma de un tiroteo escolar’”, contó Michelle a CNN. “¿No es algo terrible?”.
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Con información de
Taylor Galgano, Helen Regan, Emma Tucker, Norma Galeana, Caroll Alvarado, Alisha Ebrahimji, Amanda Jackson, Leigh Waldman, John Miller, Rebekah Riess y Elise Hammond, de CNN.
